2.09.2006

Aquella casa olia a..... VICTORIA



La cosa empezó bien cuando en una comunión extraordinaria, Luar y yo nos fuimos a por el casi sagrado líquido dorado. Pero esta vez no era el típico casi sagrado líquido dorado. Esta vez era EL MEJOR. El de casa.
Luego, la romareda de las grandes ocasiones. Con tifo y todo. Blanco, Azul, Rojo y Amarillo. "Un pueblo entero que sueña con la SEPTIMA".
Y al final, casi un país entero soñando con el séptimo. Seis latigazos, seis en las espaldas de un Madrid con los ojos mu abiertos.
Si, si. Eso es una afición. Y no los tristes de Chamartin que después de recibir SEIS goles SEIS y un baño absoluto, aun dicen que no les pitaron dos penaltis. Pues eso de que los arbitros no piten para ti, también pasa. (Y nadie lo dice, pero Sergio Ramos se tenía que haber ido a su casa antes de tiempo).

Que ancho me he quedao!