El problema de la hoja sin eses
Sí. Tres meses sin escribir en el blog.Qué vergüenza.
Hoy te escribo para contarte el asunto del macrobotellón. Aragoneses, aquí se vive bien. Y lo que en muchos casos sería inconcebible, aquí se hace. Lo del macrobotellón es famoso ahora y está de moda porque los periodistas, todo siempre con honrosas excepciones, no tienen nada que contar.
Pero éste es un fenómeno que aqui, en Andalucia, nueva tierra de acogida, es de lo más normal. Y es que si estás agusto en la calle y se puede hablar y no te importa que la música sea la de los motores de los coches y la de las sirenas de las ambulancias, el plan, no es malo del todo.
La verdad es que no se pasa mal. Se echa de menos a gente que haría maravillas y comentarios jocosos hasta hartarse en semejante situación.
Pero lo que más más más me llamó la atención fueron los subproductos almerienses del botellón. Te puedes hacer una idea de como queda el Parque Salmerón cuando acaba la contienda. (Sí, las previas teorias de granaderos y compañia son igualmente válidas aqui y en mitad del botellón, pero eso te lo cuento otro dia).
A lo que iba. Después de litros y litros de alcohol, aquello queda echo un asco. Y a eso de las 3 de la mañana empiezan a aparecer gentecillas a rebañar. (Recuerdo aqui aquella fiesta del Tal y Cual) A beberse los culillos de las botellas, de los cubatas... de los frutos secos que la gente no termina...
Aún no sé como denominarlos y no volveré a escribir sobre ellos, porque bastante problema tienen. Porque a ellos el botellón es a los que mejor les sale. Pagan cero por beber y incluso pueden hacerlo con hielos.
En fin, que te seguire contando.
Hoy te escribo para contarte el asunto del macrobotellón. Aragoneses, aquí se vive bien. Y lo que en muchos casos sería inconcebible, aquí se hace. Lo del macrobotellón es famoso ahora y está de moda porque los periodistas, todo siempre con honrosas excepciones, no tienen nada que contar.
Pero éste es un fenómeno que aqui, en Andalucia, nueva tierra de acogida, es de lo más normal. Y es que si estás agusto en la calle y se puede hablar y no te importa que la música sea la de los motores de los coches y la de las sirenas de las ambulancias, el plan, no es malo del todo.
La verdad es que no se pasa mal. Se echa de menos a gente que haría maravillas y comentarios jocosos hasta hartarse en semejante situación.
Pero lo que más más más me llamó la atención fueron los subproductos almerienses del botellón. Te puedes hacer una idea de como queda el Parque Salmerón cuando acaba la contienda. (Sí, las previas teorias de granaderos y compañia son igualmente válidas aqui y en mitad del botellón, pero eso te lo cuento otro dia).
A lo que iba. Después de litros y litros de alcohol, aquello queda echo un asco. Y a eso de las 3 de la mañana empiezan a aparecer gentecillas a rebañar. (Recuerdo aqui aquella fiesta del Tal y Cual) A beberse los culillos de las botellas, de los cubatas... de los frutos secos que la gente no termina...
Aún no sé como denominarlos y no volveré a escribir sobre ellos, porque bastante problema tienen. Porque a ellos el botellón es a los que mejor les sale. Pagan cero por beber y incluso pueden hacerlo con hielos.
En fin, que te seguire contando.

2 Comments:
joder melgares que recuerdos!!!!!!!!!!
Vaya, creía que habías abandonado el blog definitivamente. Me alegro de que no sea así. Muy curioso lo que cuentas, aunque ya sabes "Donde fueres haz lo que vieres", así que a disfrutar.
Muchos besos, a ver si nos vemos pronto. Te echamos mucho de menos el finde pasado, estuvo muy bien. Te votamos "mejor chaval" ;)
Besicos desde Zgz.
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