El problema de la hoja con pelitos rosas
Si, sigo impactado desde el sabado. Día en el que al lado de nosotros vimos en un bar una moza con botas y bolso a juego. Te preguntarás por qué sigo impactado ante tal alarde de conjuntamientosi no es una cosa sobresaliente...
Te lo explico. Para la confección de susodichas prendas se utilizo toda la población que quedaba en el mundo (o más) de armiños rosas. Podría decir que viendo solo los pies de la chica en cuestión, daba la sensación de que estabamos ante la reencarnación mariquita de Chewakka.
Aunque si te he de ser sincero, el sábado no fue un día muy alegre en esto del "rebaño femenino". El bar estaba bien (volví a la escena de un crimen anterior, vease "el problema de la hoja intachable de servicio"). La música volvió a estar bien. Pero el público femenino...
Yo que sé... Será porque aquel día estaba muy bien acompañado y no me dediqué al ojeo virtual. El caso es que hasta que no salimos a la calle (En la puerta del no citado bar apareció parte de la compañia antes referida) el batacazo del tan elogiado nivel femenino zaragozano no se vio un poco mitigado.
La conclusión... La más audaz, para un navarro: Las guapas, como son menos listas, tienen que estudiar más y al aproximarse la temida temporada de febrero... no salen. Por mi parte, prefiero tomar más muestras el sábado que viene.
Te lo explico. Para la confección de susodichas prendas se utilizo toda la población que quedaba en el mundo (o más) de armiños rosas. Podría decir que viendo solo los pies de la chica en cuestión, daba la sensación de que estabamos ante la reencarnación mariquita de Chewakka.
Aunque si te he de ser sincero, el sábado no fue un día muy alegre en esto del "rebaño femenino". El bar estaba bien (volví a la escena de un crimen anterior, vease "el problema de la hoja intachable de servicio"). La música volvió a estar bien. Pero el público femenino...
Yo que sé... Será porque aquel día estaba muy bien acompañado y no me dediqué al ojeo virtual. El caso es que hasta que no salimos a la calle (En la puerta del no citado bar apareció parte de la compañia antes referida) el batacazo del tan elogiado nivel femenino zaragozano no se vio un poco mitigado.
La conclusión... La más audaz, para un navarro: Las guapas, como son menos listas, tienen que estudiar más y al aproximarse la temida temporada de febrero... no salen. Por mi parte, prefiero tomar más muestras el sábado que viene.

1 Comments:
Aaaah, así que esa es la razón, no? ¿Y tu amigo navarro cree que con los tíos pasa igual? ¿Cuanto más guapo, más tonto? Por curiosidad.
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