El problema de la hoja intachable de servicio
Anoche sucedió uno de esos mágicos momentos que pocas veces suceden. Algo tán mágico como la lluvia de estrellas o las conjunciones astrales. Algo tan extraño como el reciente hallazgo de una nueva especie de mamífero. Verás.
Existen los reyes de la noche. Esas personas que sabes positivamente que se mueven mejor cuanta menos luz y más alcohol hay en el ambiente. Aquellos pocos supervivientes que hacen de las mujeres pobres corderillos. Y que lo saben y lo demuestran fehacientemente y se crecen cuando los que no jugamos en primera división estamos aprendiendo de los maestros.
Pero, estan también las reinas de la noche. Esas mujeres a las que también se les nota que la noche es su medio habitual. Que los dos cubatazos para entonar la garganta y ponerse a cantar como locas no se los quita nadie. Aquellas ya no tan pocas supervivientes que hacen de los hombres (más) pobres corderillos.
Pues anoche se produjo, como introducía, un fenómeno que por raro y poco frecuente es también poco estudiado. Anoche, se encontraron un rey y una reina de la noche. En un principio en son de paz, pero conforme los cubatas a modo de cañonazos por una parte y otra fueron quebrando las voluntades y las buenas formas y desatando las hostilidades se pudieron ver buenos lances de una y otra parte.
A eso de las 4 y pico de la mañana, cuando pasa esa hora que refería en mis anteriores entradas, el que suscribe, por falta de fuerzas y la perspectiva de peores amaneceres en caso de haber seguido el ritmo se retiró.
Dejo el final de la noche a la imaginación de cada uno porque por romántico, no quiero saberlo. Solo te puedo decir que el "rey" se fue con la "reina" y dos chicas más a "tomar la penultima".
Todo esto como siempre al grito de "sois unos sosos!, la noche es joven"...
Existen los reyes de la noche. Esas personas que sabes positivamente que se mueven mejor cuanta menos luz y más alcohol hay en el ambiente. Aquellos pocos supervivientes que hacen de las mujeres pobres corderillos. Y que lo saben y lo demuestran fehacientemente y se crecen cuando los que no jugamos en primera división estamos aprendiendo de los maestros.
Pero, estan también las reinas de la noche. Esas mujeres a las que también se les nota que la noche es su medio habitual. Que los dos cubatazos para entonar la garganta y ponerse a cantar como locas no se los quita nadie. Aquellas ya no tan pocas supervivientes que hacen de los hombres (más) pobres corderillos.
Pues anoche se produjo, como introducía, un fenómeno que por raro y poco frecuente es también poco estudiado. Anoche, se encontraron un rey y una reina de la noche. En un principio en son de paz, pero conforme los cubatas a modo de cañonazos por una parte y otra fueron quebrando las voluntades y las buenas formas y desatando las hostilidades se pudieron ver buenos lances de una y otra parte.
A eso de las 4 y pico de la mañana, cuando pasa esa hora que refería en mis anteriores entradas, el que suscribe, por falta de fuerzas y la perspectiva de peores amaneceres en caso de haber seguido el ritmo se retiró.
Dejo el final de la noche a la imaginación de cada uno porque por romántico, no quiero saberlo. Solo te puedo decir que el "rey" se fue con la "reina" y dos chicas más a "tomar la penultima".
Todo esto como siempre al grito de "sois unos sosos!, la noche es joven"...

3 Comments:
Como testigo de lo sucedido, creo que la reina sólo era princesa. Al menos, si ser reina significa lo mismo que ser rey, pero en femenino ;)
Mmmmm,I was also a kind of passive witness. It was a great night and, if I had to choose between being the king, the queen or the princess, I would choose the tsarina. By the way, why do people still play "El último de la fila" in the bars people go dancing; who can dance "Como un burro amarrado..." Come on!!
que dices morgan... tu y yo sabemos q tu hora de retirada son las 3 y media, ni siquiera las 4!
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